5 de mayo de 2006
La paz es fruto de la justicia
no de la ley del más fuerte.
En Coreco Afirmamos que en Chiapas y en México SÍ vivimos una situación de guerra y de conflicto generalizado. Vivimos la aceleración y multiplicación de los conflictos. Y ante esto, los grupos en el poder solamente buscan soluciones a corto plazo, sólo administran el conflicto, no pretenden resolverlo: no pueden resolverlo, lo reprimen.
5 de mayo de 2006
Nos preocupan profundamente las recientes declaraciones del secretario de Gobernación Carlos Abascal sobre que en México todos los conflictos están atendidos, encauzados, como fue el caso de San Salvador Atenco donde, expresa el funcionario, el gobierno federal respondió a una decisión tomada por la alcaldía de Texcoco.
Si la atención que se promete dar a todos los conflictos en México es semejante a la del conflicto en San Salvador Atenco, que tiene más de cuatro años de haberse iniciado, es la de una escalada en los actos de hostigamiento, provocación y represión por parte de los grupos de seguridad pública. Podemos esperar semejante trato ante cualquier manifestación de descontento e inconformidad que no utilice los complicados, ineficaces y excluyentes medios que ha establecido el gobierno para manifestar la inconformidad o el desacuerdo con decisiones de los funcionarios de los tres niveles de gobierno. Incluso para las manifestaciones pacíficas.
Después de la declaración del secretario de Gobernación y de las voces que llaman a la “mano dura”, o que muestran una gran preocupación por las repercusiones sobre la inversión o en el proceso electoral. Y por la omisión que se hace a la la vida, salud, bienestar y derechos de las personas heridas (víctima de cualquier grupo), comprendemos mejor la reciente declaración de Alerta Roja del EZLN. Varios de los adherentes a la otra campaña han denunciado el hostigamiento y la persecución de la cual han sido objeto por miembros de los distintos niveles de gobierno. Es previsible que las agresión en contra de los miembros de la otra campaña aumenten en número e intensidad.
En Coreco Afirmamos que sólo el diálogo político, la negociación y la transformación positiva de los conflictos son medios adecuados y dignos de un gobierno democrático, que cuente con capacidad para resolver los graves conflictos sociales, económicos y políticos que vivimos. Nunca la ley del más fuerte. No es aceptable la hueca invocación a la defensa de un “Estado de Derecho”, o a la poca profesionalización de las policías para justificar los golpes, las heridas, el asesinato y las detenciones arbitrarias.
La amenaza, la intimidación, la represión y el cierre de canales de diálogo a la sociedad civil y a las organizaciones sociales para resolver los conflictos, manifiesta crisis de gobernabilidad, incapacidad gubernamental para representar y convocar a todos los sectores de la sociedad, o la intención de llevar a los inconformes al enfrenamiento.
Atenco se suma a los actos de represión a los obreros metalúrgicos de Lázaro Cárdenas, Michoacán; a los 15 minutos de promesa para resolver el conflicto en Chiapas; a los detenidos políticos en Chiapas y en México; a las agresiones a periodistas; al encubrimiento de pederastas; a los mineros muertos en la mina Pasta de Conchos; a la injusticia en contra de los hermanos Cerezo; a todas las víctimas de los grupos militares y paramilitares que no han recibido justicia, a los desplazados en Chiapas desde 1994 y recientemente por los desastres ecosociales, a los expulsados por conflictos religiosos; a los innumerables conflictos sindicales sin resolver; a la imposición de leyes en contra de la mayoría de la población pero que favorecen a un poderoso y pequeño grupo; a la enorme cantidad de mexicanos que huyen del País para buscar mejores condiciones de vida, al incontenible paso de inmigrantes de otros países hacia el norte que son maltratados por las autoridades migratorias mexicanas; a los miles de niños y niñas de la calle, y a todos los conflictos que surgieron durante este sexenio o a aquellos que vienen de tiempo atrás y que el actual gobierno ha sido incapaz resolver por un medio que no sea el de la violencia. Tal vez no puede resolverlos.
La paz es fruto de la justicia
no de la ley del más fuerte
5 de mayo de 2006
En Coreco Afirmamos que en Chiapas y en México SÍ vivimos una situación de guerra y de conflicto generalizado. Vivimos la aceleración y multiplicación de los conflictos. Y ante esto, los grupos en el poder solamente buscan soluciones a corto plazo, sólo administran el conflicto, no pretenden resolverlo: no pueden resolverlo, lo reprimen.
Nos preocupan profundamente las recientes declaraciones del secretario de Gobernación Carlos Abascal sobre que en México todos los conflictos están atendidos, encauzados, como fue el caso de San Salvador Atenco donde, expresa el funcionario, el gobierno federal respondió a una decisión tomada por la alcaldía de Texcoco.
Si la atención que se promete dar a todos los conflictos en México es semejante a la del conflicto en San Salvador Atenco, que tiene más de cuatro años de haberse iniciado, es la de una escalada en los actos de hostigamiento, provocación y represión por parte de los grupos de seguridad pública. Podemos esperar semejante trato ante cualquier manifestación de descontento e inconformidad que no utilice los complicados, ineficaces y excluyentes medios que ha establecido el gobierno para manifestar la inconformidad o el desacuerdo con decisiones de los funcionarios de los tres niveles de gobierno. Incluso para las manifestaciones pacíficas.
Después de la declaración del secretario de Gobernación y de las voces que llaman a la “mano dura”, o que muestran una gran preocupación por las repercusiones sobre la inversión o en el proceso electoral. Y por la omisión que se hace a la la vida, salud, bienestar y derechos de las personas heridas (víctima de cualquier grupo), comprendemos mejor la reciente declaración de Alerta Roja del EZLN. Varios de los adherentes a la otra campaña han denunciado el hostigamiento y la persecución de la cual han sido objeto por miembros de los distintos niveles de gobierno. Es previsible que las agresión en contra de los miembros de la otra campaña aumenten en número e intensidad.
En Coreco Afirmamos que sólo el diálogo político, la negociación y la transformación positiva de los conflictos son medios adecuados y dignos de un gobierno democrático, que cuente con capacidad para resolver los graves conflictos sociales, económicos y políticos que vivimos. Nunca la ley del más fuerte. No es aceptable la hueca invocación a la defensa de un “Estado de Derecho”, o a la poca profesionalización de las policías para justificar los golpes, las heridas, el asesinato y las detenciones arbitrarias.
La amenaza, la intimidación, la represión y el cierre de canales de diálogo a la sociedad civil y a las organizaciones sociales para resolver los conflictos, manifiesta crisis de gobernabilidad, incapacidad gubernamental para representar y convocar a todos los sectores de la sociedad, o la intención de llevar a los inconformes al enfrenamiento.
Atenco se suma a los actos de represión a los obreros metalúrgicos de Lázaro Cárdenas, Michoacán; a los 15 minutos de promesa para resolver el conflicto en Chiapas; a los detenidos políticos en Chiapas y en México; a las agresiones a periodistas; al encubrimiento de pederastas; a los mineros muertos en la mina Pasta de Conchos; a la injusticia en contra de los hermanos Cerezo; a todas las víctimas de los grupos militares y paramilitares que no han recibido justicia, a los desplazados en Chiapas desde 1994 y recientemente por los desastres ecosociales, a los expulsados por conflictos religiosos; a los innumerables conflictos sindicales sin resolver; a la imposición de leyes en contra de la mayoría de la población pero que favorecen a un poderoso y pequeño grupo; a la enorme cantidad de mexicanos que huyen del País para buscar mejores condiciones de vida, al incontenible paso de inmigrantes de otros países hacia el norte que son maltratados por las autoridades migratorias mexicanas; a los miles de niños y niñas de la calle, y a todos los conflictos que surgieron durante este sexenio o a aquellos que vienen de tiempo atrás y que el actual gobierno ha sido incapaz resolver por un medio que no sea el de la violencia. Tal vez no puede resolverlos.